{"id":10925,"date":"2020-06-24T12:38:18","date_gmt":"2020-06-24T17:38:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.mcclaca.org\/?p=10925\/"},"modified":"2020-06-25T10:14:00","modified_gmt":"2020-06-25T15:14:00","slug":"otro-mundo-es-posible","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.mcclaca.org\/es\/otro-mundo-es-posible\/","title":{"rendered":"Otro mundo es posible"},"content":{"rendered":"\n<p>La primera vez que pens\u00e9 profundamente en Am\u00e9rica Latina fue probablemente durante un curso de literatura posmoderna que tom\u00e9 en pleno invierno durante mi licenciatura en la universidad. El invierno en mi ciudad natal es largo, oscuro y muy fr\u00edo, e incluso para los lectores libros m\u00e1s apasionados, o para y una estudiante de tercer a\u00f1o de literatura, leer en el invierno requiere un gran esfuerzo. Con todo, ya podr\u00e1s imaginarte que refrescante fue cuando abr\u00ed el libro de Cien a\u00f1os de soledad y descubrir todo un mundo caribe\u00f1o de colores brillantes, que en ese entonces era el polo opuesto a mi oscuro apartamento durante el invierno canadiense. Me quede fascinada con las descripciones que Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez hac\u00eda de los p\u00e1jaros tropicales y las frutas fragantes, y pues, en mi ignorancia total, decid\u00ed agregarle a mi lista de lugares que me gustar\u00eda visitar alg\u00fan d\u00eda: &#8220;alg\u00fan lugar de Am\u00e9rica Latina&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Diez a\u00f1os despu\u00e9s, &#8220;alg\u00fan lugar de Am\u00e9rica Latina&#8221; es probablemente la descripci\u00f3n m\u00e1s precisa de donde ahora vivo y trabajo. Despu\u00e9s de dos a\u00f1os en Hait\u00ed, ahora vivo en la Ciudad de M\u00e9xico, aunque comenc\u00e9 a escribir esta reflexi\u00f3n desde Cartagena, esa colorida ciudad en la costa caribe\u00f1a de Colombia que le brind\u00f3 a Garc\u00eda M\u00e1rquez la inspiraci\u00f3n de su trabajo en una gran parte. Se siente como un clich\u00e9 escribir sobre Garc\u00eda M\u00e1rquez en Cartagena, especialmente aqu\u00ed en esta librer\u00eda donde el estante detr\u00e1s de m\u00ed contiene toda su bibliograf\u00eda traducida al ingl\u00e9s. Desde que hice mi curso en aquel entonces hasta ahora, he le\u00eddo a muchos m\u00e1s escritores latinoamericanos, pero el trabajo de Garc\u00eda M\u00e1rquez sigue ocupando un lugar especial en mi coraz\u00f3n. Lo he estado revisando recientemente despu\u00e9s de leer <a href=\"https:\/\/www.casadellibro.com\/libro-el-escandalo-del-siglo\/9788439734864\/6804048\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">El esc\u00e1ndalo del siglo<\/a>, una colecci\u00f3n de su periodismo recientemente fue traducida al ingl\u00e9s por primera vez.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"750\" height=\"500\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.mcclaca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/cartagenastreet.jpg?resize=750%2C500&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-10913\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.mcclaca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/cartagenastreet-scaled.jpg?resize=1024%2C683&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.mcclaca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/cartagenastreet-scaled.jpg?resize=300%2C200&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.mcclaca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/cartagenastreet-scaled.jpg?resize=768%2C512&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.mcclaca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/cartagenastreet-scaled.jpg?resize=1536%2C1024&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/www.mcclaca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/cartagenastreet-scaled.jpg?resize=2048%2C1365&amp;ssl=1 2048w, https:\/\/i0.wp.com\/www.mcclaca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/cartagenastreet-scaled.jpg?resize=360%2C240&amp;ssl=1 360w, https:\/\/i0.wp.com\/www.mcclaca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/cartagenastreet-scaled.jpg?resize=600%2C400&amp;ssl=1 600w, https:\/\/i0.wp.com\/www.mcclaca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/cartagenastreet-scaled.jpg?w=2250&amp;ssl=1 2250w\" sizes=\"(max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><figcaption><em><span class=\"has-inline-color has-cyan-bluish-gray-color\">Una calle en el centro hist\u00f3rico de Cartagena. Foto: Annalee Giesbrecht<\/span><\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Para aquellos que solo conocen a Garc\u00eda M\u00e1rquez por su ficci\u00f3n, les puede resultar una sorpresa saber que \u00e9l se consideraba un periodista y el escritor m\u00e1s racional y objetivo, y no solo al comienzo de su carrera, sino a lo largo de su vida. A medida que revisaba sus piezas y columnas reportadas en El esc\u00e1ndalo del siglo, para m\u00ed se hizo evidente lo que \u00e9l quiso decir cuando describi\u00f3 a sus libros de ficci\u00f3n como libros period\u00edsticos. Las escenas que reconoc\u00ed de sus novelas aparecieron en reportajes y art\u00edculos de opini\u00f3n en Colombia, Italia, Francia y M\u00e9xico. Lo que supuestamente se hab\u00eda formado dentro de una imaginaci\u00f3n f\u00e9rtil, despu\u00e9s de tantas cosas que han ocurrido, ya no me sorprend\u00eda leerlo en su colecci\u00f3n. Como \u00e9l mismo dijo: &#8220;no hay una sola l\u00ednea en ninguno de mis libros que no tenga origen en un evento real&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1s tampoco me sorprend\u00ed porque ya no soy la estudiante universitaria de veinte a\u00f1os, acurrucada en un apartamento de Winnipeg con Cien de a\u00f1os de soledad o Amor en los tiempos de c\u00f3lera. Ya he pasado mucho tiempo en el querido Caribe de Garc\u00eda M\u00e1rquez; y ahora entiendo un poco m\u00e1s sobre el amor y a\u00fan m\u00e1s sobre la c\u00f3lera. Ya no me parece tan extra\u00f1o que una lluvia de peque\u00f1as flores amarillas pueda cubrir una ciudad despu\u00e9s de la muerte de su fundador, o que una fina lluvia de flores de jacarand\u00e1 p\u00farpura caiga fuera de mi apartamento en la Ciudad de M\u00e9xico. Ya no me parece una exageraci\u00f3n el hecho de que pueda llover durante diez a\u00f1os despu\u00e9s de una masacre de trabajadores de plantaciones, especialmente ahora que he visto las lluvias durante la temporada de huracanes y entendiendo ya la historia de la United Fruit Company en Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" width=\"750\" height=\"563\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.mcclaca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/jacaranda.jpg?resize=750%2C563&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-10919\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.mcclaca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/jacaranda-scaled.jpg?resize=1024%2C768&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.mcclaca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/jacaranda-scaled.jpg?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.mcclaca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/jacaranda-scaled.jpg?resize=768%2C576&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.mcclaca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/jacaranda-scaled.jpg?resize=1536%2C1152&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/www.mcclaca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/jacaranda-scaled.jpg?resize=2048%2C1536&amp;ssl=1 2048w, https:\/\/i0.wp.com\/www.mcclaca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/jacaranda-scaled.jpg?resize=80%2C60&amp;ssl=1 80w, https:\/\/i0.wp.com\/www.mcclaca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/jacaranda-scaled.jpg?w=2250&amp;ssl=1 2250w\" sizes=\"(max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><figcaption><em><span class=\"has-inline-color has-cyan-bluish-gray-color\">Un jacarand\u00e1 floreciendo en la Ciudad de Mexico. Foto: Annalee Giesbrecht<\/span><\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>La escritura de Garc\u00eda M\u00e1rquez es un reflejo exacto de un mundo que es mucho m\u00e1s extra\u00f1o de lo que creemos. Hasta sus inventos m\u00e1s extravagantes no son m\u00e1s que ligeros adornos literarios. \u00c9l se describe a s\u00ed mismo como un lector completamente literal y, pues podr\u00edamos suponer, que tambi\u00e9n un escritor literal. &#8220;Nunca pens\u00e9 que los novelistas quisieran decir m\u00e1s de lo que dicen&#8221;, escribi\u00f3, quiz\u00e1s de hombros ca\u00eddos. En un ensayo titulado &#8220;Algunos pensamientos adicionales sobre literatura y realidad&#8221;, relat\u00f3 la frustrante experiencia de intentar crear un personaje que sea un dictador latinoamericano verdaderamente fant\u00e1stico para su novela El oto\u00f1o del patriarca.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u201cCada paso fue una decepci\u00f3n. La intuici\u00f3n de Juan Vicente G\u00f3mez fue mucho m\u00e1s penetrante que la previsi\u00f3n. El doctor Duvalier, en Hait\u00ed, extermin\u00f3 a todos los perros negros del pa\u00eds porque uno de sus enemigos que intentaba escapar de la persecuci\u00f3n del tirano, se escap\u00f3 de su condici\u00f3n humana y se convirti\u00f3 en un perro negro. El Dr. Francia [&#8230;] cerr\u00f3 la Rep\u00fablica del Paraguay como si fuera una casa, y solo dej\u00f3 una ventana abierta para que llegara el correo. Antonio L\u00f3pez de Santa Ana enterr\u00f3 su propia pierna con espl\u00e9ndidos ritos funerarios. La mano cortada de Lope de Aguirre naveg\u00f3 r\u00edo abajo durante varios d\u00edas, y aquellos que la vieron pasar retrocedieron horrorizados, pensando que incluso en ese estado la mano asesina podr\u00eda blandir una daga. Anastasio Somoza Garc\u00eda, en Nicaragua, ten\u00eda un zool\u00f3gico en el patio de su casa con jaulas dobles: por un lado hab\u00eda bestias salvajes, y por el otro, apenas separados por barras de hierro, sus enemigos pol\u00edticos estaban encerrados &#8230; &#8220;<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>La lista continua.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" width=\"750\" height=\"500\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.mcclaca.org\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/IMG_8749.jpg?resize=750%2C500&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-10896\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.mcclaca.org\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/IMG_8749.jpg?resize=1024%2C682&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.mcclaca.org\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/IMG_8749.jpg?resize=300%2C200&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.mcclaca.org\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/IMG_8749.jpg?resize=768%2C512&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.mcclaca.org\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/IMG_8749.jpg?resize=1536%2C1024&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/www.mcclaca.org\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/IMG_8749.jpg?resize=360%2C240&amp;ssl=1 360w, https:\/\/i0.wp.com\/www.mcclaca.org\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/IMG_8749.jpg?resize=600%2C400&amp;ssl=1 600w, https:\/\/i0.wp.com\/www.mcclaca.org\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/IMG_8749.jpg?w=2000&amp;ssl=1 2000w\" sizes=\"(max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><figcaption><em><span class=\"has-inline-color has-cyan-bluish-gray-color\">Durante el Carnaval en Haiti, no es raro ver escenas y personajes que representan los militares y dictadores de la historia del pa\u00eds. Foto: Annalee Giesbrecht<\/span><\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Me sorprendi\u00f3 como Garc\u00eda M\u00e1rquez logro transmitir desconcertadamente en esta lista lo extra\u00f1o del comportamiento dictatorial, especialmente cuando pienso en Hait\u00ed, ya que empec\u00e9 ah\u00ed mi trabajo con CCM. Hait\u00ed sufre una serie de problemas sist\u00e9micos tan arraigados, tan permanentes que incluso los humanitarios m\u00e1s idealistas a menudo abandonan el pa\u00eds c\u00ednicamente hastiados. En su libro sobre los esfuerzos fallidos para reconstruir Hait\u00ed despu\u00e9s del terremoto de 2010, el periodista Jonathan Katz escribe:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>&#8220;En los a\u00f1os previos al terremoto, los extranjeros a menudo hablaban de dos formas de &#8220;arreglar Hait\u00ed &#8220;. En la primera, las potencias occidentales construir\u00edan un nuevo pa\u00eds pieza por pieza: carreteras, vecindarios, agricultura, industria, polic\u00eda, legislatura, etc. en. Esta visi\u00f3n fue apodada &#8220;el Plan Marshall&#8221;, despu\u00e9s del esfuerzo multimillonario de Estados Unidos para reconstruir Europa occidental despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial.<\/p><p>La segunda fue una broma a\u00fan m\u00e1s grave: lanzar una bomba nuclear y comenzar de nuevo.<\/p><p>Los escenarios eran dos caras de la misma moneda: la idea de que solo una fuerza externa transformadora podr\u00eda resolver Hait\u00ed. Esta postura naci\u00f3 de la impotencia que los trabajadores humanitarios sintieron al enfrentar problemas aparentemente sencillos, solo para descubrir despu\u00e9s que docenas de problemas interrelacionados hac\u00edan imposible resolverlos por si solos\u201d.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Justo antes de llegar a Cartagena de vacaciones, visit\u00e9 la peque\u00f1a comunidad de Pichilin en la regi\u00f3n de Montes de Mar\u00eda en la costa atl\u00e1ntica que, durante los peores a\u00f1os del conflicto armado colombiano, fue v\u00edctima de una masacre en la que 11 personas fueron asesinadas por los paramilitares. Los sobrevivientes huyeron, y cuando regresaron, encontraron un paisaje seco sin vida y un tejido social destruido por el trauma. Que dif\u00edcil imaginarse que tanta devastaci\u00f3n podr\u00eda terminarse alguna d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"750\" height=\"500\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.mcclaca.org\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/RS109407_IMG_2976-scr.jpg?resize=750%2C500&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-10900\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.mcclaca.org\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/RS109407_IMG_2976-scr.jpg?w=850&amp;ssl=1 850w, https:\/\/i0.wp.com\/www.mcclaca.org\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/RS109407_IMG_2976-scr.jpg?resize=300%2C200&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.mcclaca.org\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/RS109407_IMG_2976-scr.jpg?resize=768%2C512&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.mcclaca.org\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/RS109407_IMG_2976-scr.jpg?resize=360%2C240&amp;ssl=1 360w, https:\/\/i0.wp.com\/www.mcclaca.org\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/RS109407_IMG_2976-scr.jpg?resize=600%2C400&amp;ssl=1 600w\" sizes=\"(max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><figcaption><em><span class=\"has-inline-color has-cyan-bluish-gray-color\">Flores y plantas ornamentales en Pichilin. Foto de CCM\/Annalee Giesbrecht<\/span><\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Hoy, Pichil\u00edn todav\u00eda enfrenta problemas abrumadores: a medida que cambia el clima, el agua se vuelve cada vez m\u00e1s escasa, y las reparaciones prometidas por el gobierno colombiano despu\u00e9s de la violencia han tardado en llegar. Pero ahora, es una comunidad donde se est\u00e1 procesando el trauma y, de forma lenta pero segura, el tejido social se sigue reparando. Parte de la reconstrucci\u00f3n de la comunidad ha sido, literalmente, gracias al arraigo y a la cosecha: ahora tienen un concurso anual de jardiner\u00eda, en el que los miembros de la comunidad llenan sus casas y patios con flores en un esfuerzo amigable para embellecer a sus vecinos. Ricardo Esquivia, director del socio de CCM <a href=\"http:\/\/www.sembrandopaz.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sembrandopaz<\/a>, que acompa\u00f1a a la comunidad en este trabajo, describi\u00f3 c\u00f3mo la belleza es necesaria para crear soluciones \u00e9ticas y creativas para alentar a las personas.<\/p>\n\n\n\n<p>Por la noche, me sent\u00e9 afuera con mis anfitriones de una comunidad cercana a Salcipuedes, vi\u00e9ndoles sus rostros bajo la luna llena, una luna lo suficientemente brillante como para proyectarles tambi\u00e9n sus sombras, y les recuerdo hablando sobre lo que todas las dem\u00e1s personas en el mundo estaban hablando: el nuevo coronavirus que sacud\u00eda el mundo, pero que en ese momento apenas comenzaba a llegar a Am\u00e9rica Latina. A medida que las tasas de infecci\u00f3n y las tasas de mortalidad continuaban aumentando, los gobiernos de todo el mundo empezaban a discutir e implementar medidas que hubieran parecido imposibles unos meses antes: paquetes de rescate sin precedentes, cierres totales de fronteras, congelamientos de hipotecas, toques de queda, inspecciones militares, y as\u00ed, la lista continuaba. De repente, est\u00e1bamos viviendo en un estado de emergencia. Ya se sent\u00eda como una fuerte posibilidad.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.mcclaca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/IMG_3033.jpg?resize=580%2C386&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-10915\" width=\"580\" height=\"386\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.mcclaca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/IMG_3033-scaled.jpg?resize=1024%2C683&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.mcclaca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/IMG_3033-scaled.jpg?resize=300%2C200&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.mcclaca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/IMG_3033-scaled.jpg?resize=768%2C512&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.mcclaca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/IMG_3033-scaled.jpg?resize=1536%2C1024&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/www.mcclaca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/IMG_3033-scaled.jpg?resize=2048%2C1365&amp;ssl=1 2048w, https:\/\/i0.wp.com\/www.mcclaca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/IMG_3033-scaled.jpg?resize=360%2C240&amp;ssl=1 360w, https:\/\/i0.wp.com\/www.mcclaca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/IMG_3033-scaled.jpg?resize=600%2C400&amp;ssl=1 600w, https:\/\/i0.wp.com\/www.mcclaca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/IMG_3033-scaled.jpg?w=2250&amp;ssl=1 2250w\" sizes=\"(max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><figcaption><em><span class=\"has-inline-color has-cyan-bluish-gray-color\">Puesta del sol en el pueblito de La Florida, en la region de las Montes de Maria en Colombia. Foto de CCM\/Annalee Giesbrecht<\/span><\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>A medida que COVID-19 crece en Am\u00e9rica Latina y lo aparentemente imposible se vuelve cada vez m\u00e1s cotidiano, descubro que la visi\u00f3n del mundo de Garc\u00eda M\u00e1rquez tiene cada vez m\u00e1s sentido. No es pesimista, ni optimista, sino realista, en el sentido de que Garc\u00eda M\u00e1rquez parece ver al mundo despojado de nuestras nociones de lo que es y lo que no es inevitable, con una apertura a ser sorprendido por lo inesperado. Si nos dejamos sorprender por la extra\u00f1eza del mundo, el cinismo de los agotados trabajadores humanitarios de Katz ante la pobreza y la violencia se vuelve imposible; cada masacre, cada caso de desnutrici\u00f3n, se convierte en una nueva angustia. Pero lo contrario tambi\u00e9n es cierto: logros aparentemente imposibles como la paz en Colombia y la seguridad alimentaria en Hait\u00ed, por improbables que parezcan, son posibles.<\/p>\n\n\n\n<p>El simple hecho de que la mayor\u00eda de los elementos aparentemente fant\u00e1sticos de la ficci\u00f3n de Garc\u00eda M\u00e1rquez est\u00e9n firmemente arraigados en la realidad es, para m\u00ed, una fuente de tremenda esperanza. Si los dictadores latinoamericanos cuyo comportamiento extra\u00f1o e improbable llevaron a Garc\u00eda M\u00e1rquez a la desesperaci\u00f3n literaria y a describir seres humanos vivitos y respirantes, y si los beb\u00e9s humanos realmente a veces nacen con una cola, o como le\u00ed esta ma\u00f1ana, si una mujer en Escocia puede oler enfermedades como el Parkinson y la tuberculosis antes de que se diagnostiquen, entonces seguramente es posible imaginar y lograr un futuro mejor y diferente para nuestras comunidades y nuestro planeta. \u00bfPor qu\u00e9 no? Cosas m\u00e1s extra\u00f1as han sucedido.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><em>Annalee Giesbrecht es la Analista de Contexto  y Apoyo a la Incidencia Pol\u00edtica&nbsp;y Comunicaciones para CCM en America Latina y el Caribe. <\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La primera vez que pens\u00e9 profundamente en Am\u00e9rica Latina fue probablemente durante un curso de literatura posmoderna que tom\u00e9 en pleno invierno durante mi licenciatura en la universidad. El invierno en mi ciudad natal es largo, oscuro y muy fr\u00edo, e incluso para los lectores libros m\u00e1s apasionados, o para y una estudiante de tercer [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":10917,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"nf_dc_page":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[439,436,397,443,444],"tags":[],"class_list":["post-10925","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-colombia-es","category-haiti-es","category-incidencia-politica","category-justicia-rural","category-paz-y-no-violencia"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.mcclaca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/IMG_3240-scaled.jpg?fit=2560%2C1707&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7pJjQ-2Qd","jetpack-related-posts":[{"id":14,"url":"https:\/\/www.mcclaca.org\/es\/quien-es-tu-forastero\/","url_meta":{"origin":10925,"position":0},"title":"\u00bfQui\u00e9n es tu \u201cforastero\u201d?","author":"Admin","date":"13 de febrero de 2013","format":false,"excerpt":"Por Saulo Padilla, Coordinador de Educaci\u00f3n en Inmigraci\u00f3n, CCM EE. 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